Del 16 al 21 de agosto, tuvo lugar en Madrid la Jornada Mundial de la Juventud, un encuentro de todos los jóvenes del mundo con su Santidad el Papa Benedicto XVI. El Pontífice llegó a la capital española el día 18, donde fue recibido en Cibeles por cerca de un millar de peregrinos entusiasmados, y se marcho el domingo 21, rumbo de nuevo a su residencia en Roma, en el Vaticano. Durante los cuatro días que estuvo el Papa en Madrid, todo el mundo pudo comprobar que la Iglesia Católica está más viva que nunca, por mucho que haya habido personas que se hayan empeñado en enterrarla y la hayan atacado. Una vez analizado este aspecto moral y de fe, hay otro tema que ha estado presente a lo largo de la JMJ, sobretodo antes de que tuviera lugar: los costes que llegaba a suponer.Cuando se conoció que el coste para el gobierno español de llevar a cabo este encuentro con el Papa sería de 50 millones, no tardaron en llover las críticas a la Iglesia por el daño económico que causaba al país con dicho gasto. Pero los críticos no habían tenido en cuenta que 30 de los 50 millones que iba a costar la JMJ, los ponían todos aquellos que iban a acudir, tanto voluntarios como peregrinos. Así pues, el coste se reducía a 20 millones de euros. También hay que tener en cuenta que, tras todo este evento, había bastantes empresas patrocinadoras que habían puesto también cantidades importantes de dinero, por lo que se podría decir que el coste total era muy reducido.
Tras finalizar la Jornada Mundial de la Juventud, se ha afirmado que los ingresos obtenidos solo con los menús de los peregrinos han sido de 39 millones de euros. Quedaría entonces por tener en cuenta, los ingresos por residencia (hoteles, albergues...), por compras de los asistentes al evento (cerca de dos millones de personas)...etc. La Banca de Comercio ha notificado tras finalizar la JMJ, que los ingresos totales de este evento mundial en Madrid han sido de 160 millones de euros. Ahí queda eso.
Se demuestra pues, que las críticas que recibió el evento estaban fuera de lugar, ya que no solo no ha habido pérdidas, sino que el balance económico ha sido positivo, seguramente llegando a alcanzar los 40 millones de euros en beneficios. El mismo presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, había calificado la JMJ antes de su comienzo como:``un evento de especial importancia para el país´´. Y me extraña mucho que lo dijese refiriéndose a aspectos morales o de fe.
